Madrid, 11 de Marzo          

 

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

En los últimos días no han cesado de llegar a nuestra redacción pensamientos, reflexiones, comunicados, oraciones... procedentes de distintos ámbitos. Hemos reunido todos ellos en esta edición especial de hoy domingo.

Desde la condena absoluta a los atentados terroristas llevados a cabo en Madrid el pasado once de marzo y unidos al dolor de las víctimas pedimos el fin del terrorismo, del dolor, de la muerte... y la PAZ. 

MEDIO

FECHA

TÍTULAR

AUTOR

ECLESALIA

14/03/04

¿CÓMO LUCHAR CONTRA EL TERRORISMO?

Manuel Batalla Gimeno

ECLESALIA

14/03/04

11 DE MARZO, MADRID

Álvaro Ginel

ECLESALIA

14/03/04

HASTA SIEMPRE ALBERTO

Magdalena y Mari Patxi

ECLESALIA

14/03/04

ANTE LOS SALVAJES ATENTADOS TERRORISTAS DE MADRID

VV.AA.

ECLESALIA

14/03/04

LOS ATENTADOS DE ATOCHA

VV.AA.

ECLESALIA

14/03/04

QUIEN SIEMBRA VIENTOS, RECOGE TEMPESTADES

Benjamín Forcano

ECLESALIA

14/03/04

MADRID DESTILA SANGRE

Miguel Ángel Mesa

ECLESALIA

14/03/04

SOLIDARIOS CON EL DOLOR DE LAS VÍCTIMAS

Juan Ignacio Villar

ECLESALIA

14/03/04

DESDE EL SILENCIO, LA PALABRA MÁS PROFUNDA

Miriam Gómez

ECLESALIA

14/03/04

ANTE LOS BRUTALES ATENTADOS OCURRIDOS HOY EN MADRID

VV.AA.

ECLESALIA

14/03/04

ANTE EL ATENTADO TERRORISTA DE MADRID

VV.AA.

ECLESALIA

14/03/04

NO A LA GUERRA

Francisco Asensi

ECLESALIA

14/03/04

COMO SERES HUMANOS Y COMO CRISTIANOS

VV.AA.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

¿CÓMO LUCHAR CONTRA EL TERRORISMO?

MANUEL BATALLA GIMENO, dominico

ECLESALIA 14/03/04.- Once de marzo, Irak, once de septiembre… Terror indiscriminado en los atentados, terror injustificable en las guerras: violencias inhumanas, deshumanizadoras y, al mismo tiempo, despertadoras de humanidad… Más miedo, más odio, más conciencia, más solidaridad… ¿Signos de los tiempos?... ¿Palabra de Dios?... ¿Lecciones de la Historia?... ¿Llamados a la conversión?... ¿Necesidad de cambios profundos?... ¿Contradicciones?...

Ciertamente, al escuchar la noticia y ver algunas imágenes de lo ocurrido en Madrid el pasado 11 de marzo, lo primero es el asombro y la perplejidad, la compasión hacia las víctimas y sus familias, la repulsa hacia quienes perpetran estos hechos humanamente injustificables… Lo mismo que el 11 de septiembre: asombro y perplejidad, compasión y repulsa, ante esos poderes brutales que, en minutos, siembran la muerte y el dolor, el llanto y la desolación, la rabia y el resentimiento.

Pero, lo anterior no es suficiente. Lo anterior trae consuelo pasajero y, lamentablemente, programación de la venganza. Y lo ocurrido, muy probablemente, volverá a repetirse una y otra vez, mientras no haya cambios más profundos en nuestra Humanidad tan desequilibrada en todos los aspectos de su ser.

Reaccionamos al dolor y a la muerte, cuando son inesperados e instantáneos, pero no hay apenas reacciones eficaces ante el dolor y la muerte persistentes, tan atroces y tan injustos, cuando son provocados por el empobrecimiento de los débiles a causa de la ambición de los poderosos, por el expolio y la exclusión de millones de personas, por el hambre y la desnutrición, por el desempleo y las emigraciones forzosas… y un etcétera interminable de situaciones que a diario son fruto del terrorismo institucionalizado que ejercemos todos los que integramos el sistema en que vivimos.

¿Cómo luchar, pues, contra el terrorismo?... Desde luego, no con atentados. Pero, tampoco con más guerras, más amenazas, más armamentos, más policías y más controles… Se va demostrando

que no son los medios eficaces, porque son medios tan violentos como los otros, que siguen engendrando más y más violencia.

Estructuralmente, la lucha contra el terrorismo han de comenzarla quienes tienen más poder, pero no para armarse más, sino para promover el desarme; no para acumular y enriquecerse más, sino para permitir las mismas oportunidades y promover la solidaridad y el compartir; no para ser líderes de la mentira y la injusticia, sino para ser capaces del diálogo y el acuerdo franco de igual a igual… ¿Para qué queremos el crecimiento y el desarrollo, si lo vamos a alcanzar a costa del sudor y la sangre de tantos hermanos y hermanas, y lo vamos a poseer con miedo permanente, viviendo en la desconfianza hacia los otros, que siempre podrán ser la amenaza inmediata a nuestro lado?...

No he escrito una sola cita bíblica, pero he escrito estas líneas sin dejar de pensar en Jesús de Nazaret, el Evangelio de Dios, el enviado del Padre para que el Mundo tenga vida en abundancia, el que pasó haciendo el bien y entregó su vida libremente, por amor. Quizá esto parezca no más que una reflexión piadosa, pero yo creo que es sugerencia adecuada para la verdadera lucha por la Vida y por la Paz.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

11 DE MARZO, MADRID

Súplica y plegaria creyente.
Desde la revista Catequistas para todos los amigos
en solidaridad con las víctimas, los familiares y los vecinos de Madrid

ÁLVARO GINEL, director de la revista Catequistas

MADRID.

ECLESALIA 14/03/04.- 

Era la hora de comenzar la jornada.
Era la hora de poner la mano en el surco
y de sembrar el trigo y el pan de cada día.
Era la hora de comenzar...
y los hijos de las tinieblas
pusieron trágico final
a la luz que lentamente amanecía.
Sembraron la muerte.
Truncaron ilusiones.
Segaron muchas vidas...
Era la hora de comenzar
y adelantaron el final de muchos...
A los que os llegó el final no esperado...
os recordamos.
os tenemos presentes
y por vosotros rezamos.
A los que lucháis todavía por la vida...
os animamos,
os apoyamos;
os dimos nuestra sangre, nuestras manos...
y os damos, ahora,
el aliento de una oración,
y la promesa de un empeño
para hacer un mundo mejor...
un mundo en paz.
 

Era la hora de comenzar la jornada.
Era la hora de poner la mano en el surco
y de sembrar el trigo y el pan de cada día.
Era la hora de comenzar...
y los hijos de las tinieblas
pusieron trágico final
a los que lentamente despertaban.
Nosotros, sobrecogidos,
nos preguntábamos,
buscábamos una razón, un porqué...
El dolor y la muerte nos dejaron en silencio,
nos dejaron sin respuesta,
sin palabra,
sin palabras...
El mal ni el dolor no tienen respuesta,
no tienen palabras...
 

Y nos volvimos a ti, Dios,
y gritamos desde el silencio: ¿Por qué?
Y no nos respondiste.
Quizás estabas tú mismo llorando,
tú mismo sin palabras,
tú mismo muy triste
como otros tantos días tristes
cuando la muerte todo lo tiñe de gris...
Quizás estabas tú mismo llorando
ante los gestos bonitos
de corazón sincero y solidario
que repartían amor, ayuda, y fuerza
a los que la fuerza del mal
los azotó.
Quizás estabas tú mismo llorando
como el día del Calvario...

Quizá, como aquel Viernes Santo,
estabas llorando y planeando
un nuevo futuro,
una esperanza contra todo esperanza,
un boquete de luz
en la noche negra de la muerte.
Quizá, Dios, estabas tú mismo
diciendo:
“perdónalos porque no saben lo que hacen”,
“no devolváis mal por mal”,
“mirad que yo hago salir el sol sobre buenos y malos”...
Quizá estabas tú mismo llorando
para no dejarnos solos en nuestro llanto,
para recordarnos que tus entrañas
están llenas de misericordia...

Quizás tú mismo estabas llorando
para regar con tus lágrimas
nuestros corazones
y lanzarnos a construir un mundo de paz y de perdón.

Quizás, sí, tus lágrimas estaban
consolando nuestras lágrimas y buscando
las lágrimas de los corazones petrificados
que no saben llorar
o ríen cuando los muertos mueren
y los vivos lloramos de dolor.

Era la hora de comenzar la jornada.
Era la hora de poner la mano en el surco
y de sembrar el trigo y el pan de cada día.
Era la hora de comenzar...
y los hijos de las tinieblas
pusieron trágico final
a la luz que lentamente amanecía.

Es la hora de rezar.
Es la hora de creer.
Es la hora de hacer.
Es la hora de construir.

Es la hora de confiar.
Es la hora de unir voluntades.
Es la hora de hacer un nuevo mundo.
Es la hora de esperar.
Es la hora de sembrar semillas de bondad,

de paz,

de una nueva hermandad.
Es ahora “la vigilia” larga
del amanecer nuevo.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

HASTA SIEMPRE ALBERTO

MAGDALENA Y MARI PATXI, 11/03/04

MADRID.

ECLESALIA 14/03/04.- 

Hoy nos has reunido a todos en torno a ti.
La locura de unos pocos te ha llevado a la casa del Padre.
Tú estás ya disfrutando del calor de su mesa camilla, de su gran abrazo.
En cambio nosotros, Nieves, Sara y todos los tuyos
no podemos digerir tu pérdida.
 
Échanos una mano, tú que ya sabes amar como el Padre,
y siempre has sabido querer a su manera,
para que este dolor tan fuerte que todos sentimos
haga brotar de nosotros la unión y el perdón,
el cariño, el apoyo y el facilitarnos tu despedida.
 

Da a Nieves el recuerdo de tu gran amor,
tú que eres su gran amigo del alma, el que le impulsas a estudiar,
a ser madre, a ser amiga, a crecerse contigo.
Ahora, más que nunca, no la dejes de tu mano,

abrázala por dentro y haz brotar toda su fortaleza
para seguir haciendo familia con Sara, ese regalo que juntos recibisteis.
Y a Sara, Alberto, qué te vamos a pedir para Sara…

Que desde la casa del Padre, sigas haciendo tu tarea de padrazo,
que la sigas mimando en el corazón, por los adentros.
Que le ayudes a ser feliz, a mitigar el dolor de Nieves, a poder con la vida,
a ser una niña que ríe y que juega, que canta y que sueña,
y que tiene la suerte de olvidar, a ratos, las grandes ausencias de la vida.
 

A una y a otra, y a todos los tuyos, parientes y amigos,
ayúdanos a seguir viviendo la vida a tu estilo,
que es la manera del Padre, que consiste en querernos unos a otros,
disfrutar la amistad, facilitarnos la vida, decirnos el cariño
e intentar juntos hacer un mundo más justo y más humano.
Hoy que has llegado a la casa del Padre
junto a tantos compañeros de este maldito viaje…
cuidad Dios y tú a los familiares de todos
para que puedan con tanto dolor y desolación,
para que las familias rotas se unan, se quieran y se fortalezcan
y Dios nos tenga a todos abrazados por delante y por detrás
hasta el día en que todos nos juntemos en ese eterno abrazo
que nos pondrá a todos definitivamente contentos.
 

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

ANTE LOS SALVAJES ATENTADOS TERRORISTAS DE MADRID

Comunicado del movimiento nacional por los derechos humanos

MOVIMIENTO NACIONAL POR LOS DERECHOS HUMANOS

GUATEMALA, 12/O3/04

ECLESALIA 14/03/04.- Ante los salvajes atentados terroristas de Madrid, que han segado la vida de 200 personas, hombres y mujeres, jóvenes y niños y alrededor de 1,500 heridos, el Movimiento Nacional por los Derechos Humanos de Guatemala, expresa:

1. Dolor e indignación por tan cobarde acción, que niega el derecho a la vida de multitud de seres inocentes.

2.Solidaridad con las familias de las víctimas y con todo el pueblo español, que siempre ha sido tan solidario con la causa de la justicia y la democratización en nuestro país y en toda América Latina.

3.Rechazo rotundo y condena enérgica al terrorismo, sea de ETA o de Al Qaeda, como medio para lograr objetivos políticos, pues el valor de la vida humana está por encima de todo otro objetivo.

4.Rechazo a todo tipo de fundamentalismo político o religioso, pues en esta era de la humanidad, sólo el diálogo y la tolerancia se presentan como vía para la construcción de un nuevo orden mundial.

5. Que, en caso de que la autoría de esta salvaje acción terrorista cayera sobre algún grupo fundamentalista islámico, responsabilizamos al gobierno español por la vinculación a la alianza de Aznar con el “presidente de la guerra” y “violador del derechos internacional”, George Bush, y a la participación de las fuerzas armadas españolas en la ocupación de Irak, que responde a los intereses petroleros de imperiales de Estados Unidos.

Sea cual fuere la autoría de esta acción terrorista, pensamos que son un reflejo de la pérdida de valores éticos y morales, base de la convivencia humana, de la armonía y de la paz. Guerras, invasiones, luchas separatistas, ambiciones económicas, hegemonías imperiales, militarismo, fundamentalismo político o religioso, venganzas, terrorismo, deprecio a la vida y al derecho..., son signos de esta degradación de valores.

Sin embargo, en estos momentos críticos aflora también los sentimientos más nobles del corazón humano, que es la solidaridad, la compasión con el que sufre, el rechazo rotundo a todo tipo de violencia venga de donde venga, la exigencia de justicia y la lucha contra la impunidad, el anhelo de paz y de un nuevo orden en la humanidad.

Hacemos un llamado general a aunar esfuerzos en la lucha por la defensa y promoción de los derechos humanos, sobre todo el derecho a la vida, sin el cual ningún otro derecho tiene valor. Todavía hay motivos para tener esperanza en que otro mundo es posible.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

LOS ATENTADOS DE ATOCHA

Comunicado de MOCEOP

EQUIPO DE PRENSA DE mOCEOP, Juan Cejudo Caldelas, Andrés Muñoz, Teresa Cortés, Ramón Alario. 13/03/04

CADIZ.

ECLESALIA 14/03/04.- MOCEOP, como la inmensa mayoría de los colectivos de todo tipo : culturales, sociales, religiosos etc... de nuestro país, quiere expresar sus sentimientos, en estos momentos tan graves que la Sociedad española está padeciendo, tras los salvajes y brutales atentados de Atocha.

Expresamos nuestro más categórico rechazo a estos vandálicos actos, que tantísimas victimas inocentes ha causado entre muertos y heridos, y que han tenido unas consecuencias muy dolorosas e irreparables para centenares de familias españolas y de otras nacionalidades.

Estamos convencidos que la violencia nunca debe ser el método para la solución de los conflictos y que el diálogo en la búsqueda de soluciones debería ser el arma única a utilizar.

Expresamos en estos momentos tan tristes nuestro dolor y nuestra solidaridad con las víctimas de este atroz atentado .Dolor y solidaridad que hemos expresado manifestándonos ayer día 12 de Marzo, cívicamente en unión de millones de ciudadanos de toda España.

Quisiéramos también comprometernos a seguir cultivando en nosotros los valores de la paz, el diálogo y la lucha contra todas las injusticias como modo más eficaz de luchar por un Mundo donde la violencia, el odio y las desigualdades puedan ser erradicadas para siempre .

Y alentamos a los responsables políticos a profundizar en los caminos de la unidad entre todos para la erradicación definitiva de la violencia en nuestro país y en todos los lugares del Mundo. 

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

QUIEN SIEMBRA VIENTOS, RECOGE TEMPESTADES

A mi amigo y compañero Martín José Sanz Belarra, capellán del Hospital del Niño Jesús, una de las víctimas de la barbarie.

BENJAMÍN FORCANO, teólogo

MADRID.

ECLESALIA 14/03/04.- Escribo con el alma pegada en Irak y en Madrid. En Irak, sin poder quitarme de encima el infierno de aquella guerra que se avecinaba, tramada con deliberada arrogancia; en Madrid, reflejo lacerante hoy de aquel caos de bombas, heridos, muertos y ruinas interminables.

Fueron millones las gargantas, millones los corazones, millones las manos, millones las plumas que, unidas a la voz del Papa, se afanaban en detener la insensatez de aquella agresión militar, hecha porque sí, porque el imperio la necesitaba, y la decidía con los demás o sin los demás, con la ONU o contra ella. Nuestras pulilas pudieron contemplar miles de aviones marcando estelas en el cielo, lanzados con precisión matemática a objetivos de destrucción masiva: edificios, cuarteles, barrios, fábricas, gentes, todo calcinado en una espiral de fuego y humo. Pero, sin que al parecer hubiera dolor y lágrimas, sin ver las convulsiones de la gente, sin ver como lo hemos visto en Madrid, el horror de cuerpos reventados, de cabezas desfiguradas, de brazos y piernas destrozados, de miembros esparcidos, de seres humanos atrapados terminalmente en la red de una violencia despiadada. Gente normal, de la calle, trabajadora, desgarrada o acabada inmisericordemente.

Necesitamos comprender, necesitamos una explicación. Precisamente porque esta barbarie es inusitada y la rechazamos universalmente, sin fisuras. La muerte de inocentes es indigerible, no metabolizable mentalmente. Yo no puedo pensar que hay seres humanos que matan por matar, como si un instinto letal devorase sus entrañas. Cuando un ser humano mata, tiene sus motivos; cuando un ciudadano se sacrifica hasta el extremo de dar la vida, tienen sus motivos. Una muerte sin razón, sería absurda, negadora de la condición humana. Y nosotros no podemos vivir en el absurdo.

No me basta, pues, condenar la muerte producida por terrorismo. La barbarie de la Madrid la condenamos todos, sin remisión. Nada la puede justificar. Pero yo tengo que explicarme el por qué de esa barbarie, necesito una clave, una luz que me aclare ese antro abominable. De no ser así, me encuentro perdido, sin racionalidad humana posible, para valorar y para dirimir sobre lo bueno o lo malo, y se me acabaría el andar con sentido en la vida.

¿Por qué? ¿Por qué en Madrid? ¿Por qué de esa forma?

La convivencia humana, en este caso internacional, tiene un escenario, unos actores y un guión escrito de antemano, por quienes quieren controlar y dirigir esa convivencia. Las relaciones de unos pueblos con otros sabemos cómo son, sabemos quién ejerce de amo, de aliado o de esclavo. Sabemos que los que ejercen de amos se llaman imperios, y hoy el imperio número uno es Estados Unidos de la Administración Bush. Este imperio determinó, de acuerdo con sus intereses, invadir Irak, adueñarse de su petróleo, controlar la zona y establecer un nuevo régimen que le fuera adicto. Y esta determinación la revistió de grandilocuentes palabras: derrocar la tiranía de Sadam, devolver la democracia al pueblo, implantar los derechos humanos, impulsar la prosperidad y la paz. La determinación estaba tomada y se llevó a cabo con toda exhibición de armas y poder, con una superioridad apabullante, queriendo incluso justificarla con el aval de la ONU y del Consejo de Seguridad. ¡Imposible! Pero Bush sí que obtuvo la alianza y la sumisión incondicionales de los presidentes Blair y Aznar: Inglaterra y España..

Y la guerra se hizo, con una prepotencia insolente, dejando un reguero de sangre y destrucción, más de 30.000 muertos, sin que haya decrecido el dolor y la desesperación, y sin que la mayoría de nosotros, occidentales, hayamos percibido de cerca aquel infierno de ruinas y privaciones, de desolación y lágrimas. Quizás hoy, desde este Madrid en llanto, hemos podido comprender la barbarie, el espanto y la impotencia de un pueblo entero bombardeado, roto, agredido por todas las junturas de su existencia.

No esto sin aquello. Aquello fue contra Derecho, contra un clamor universal que detestaba la guerra, contra una ciudadanía mayoritaria alzada contra la guerra. Los “señores de la guerra” creyeron que, por poseer las mejores armas, eran dueños del mundo, de los pueblos, de las conciencias, de imponer su “orden y pax norteamericanos”. No oyeron el clamor de la gente, ni les preocupó la tragedia de miles de vidas reventadas, de miles de familias quebrantadas, de miles de niños, mujeres y ancianos aterrorizados, de toda una sociedad desestructurada y vilipendiada.

No esto sin aquello. Esto es la consecuencia del dinero idolatrado, de la fuerza hecha ley, del derecho violado, de la vida despreciada, de un nivel de vida sacralizado, de toda una política imperialista que ignora el derecho internacional, la igualdad de las naciones y la colaboración recíproca en el respeto y diálogo.

No han pasado dos años. Y aquel pueblo, Irak, vive, no olvida, en sus carnes lleva clavados los garfios de la prepotencia y de la muerte, del desprecio, del cruento e interminable dolor. Ese pueblo no puede morir, no puede resignarse a ser un don nadie bajo la dictadura omnipotente de una nación extraña, no tiene tanto progreso ni tantas armas sofisticadas, pero tiene una voluntad indomable, una dignidad propia, que le hacen sobreponer a su individual vida la dignidad y sobrevivencia de su país. Y en eso es superior al imperio que lo circunda y somete.

No esto sin aquello. El gobierno español se fue solo a la guerra. Actuó de marioneta cómplice; justificó, colaboró y apoyó una guerra injusta e inmoral y se hizo responsable de tanta ruina, saqueo, dolor, muerte y humillación.

Golpeado hoy en su pueblo, ese Gobierno debe relacionar lo sucedido aquí con lo hecho allí. Nada hay sin causa, nada es fortuito. Y el dolor, la muerte y la humillación del pueblo de Irak no fue fortuita, sino fruto de una terrorismo de Estado, por más que ese Estado sea, o precisamente por serlo, el primero y más poderoso del mundo, secundado por otros.

Yo lloro, detesto, maldigo con todo mi corazón la salvajada de los atentado en Madrid; pero lloro, detesto y maldigo con igual fuerza la política salvaje del más fuerte y que se impuso con las bombas en Irak. Al fín y al cabo, no hay efectos sin causa, como no habría habido en Madrid atentados, si no hubiera habido políticas de invasión y dominio de Irak.

“Quien siembre vientos, cosecha tormentas”. Me duele Madrid, y me duele quien abandera políticas de robo, destrucción y de muerte. 

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

MADRID DESTILA SANGRE

MIGUEL ÁNGEL MESA, 11/03/04

ECLESALIA 14/03/04.- La sangre corre a raudales

por Atocha,

el Pozo obrero huele a sangre,

Madrid, por todas sus calles,

destila sangre.

El odio planea y pudre

el aire de la capital,

de toda España,

el odio de los que han sembrado tanto dolor y muerte

en esta mañana siniestra.

De Madrid al cielo

han decidido enviar los asesinos

como en una maldita

broma macabra,

a centenares de ciudadanos:

trabajadores, estudiantes,

inmigrantes,

mujeres embarazadas,

niños pisoteados...

desde los hierros humeantes

de unos vagones-infierno.

 

Maldita sea vuestra ideología,

malditas vuestras mochilas

cargadas de violencia y desgarros,

malditas vuestras manos

y vuestros guardianes,

vuestro nacionalismo asesino,

vuestro dios asesino,

vuestra religión criminal,

ayer, hoy y siempre,

malditos...

 

¡Basta ya

de tanta muerte injusta!

 

Una nueva realidad

ha nacido esta mañana,

ya nada será igual,

os hemos barrido

con las escobas del desprecio.

Sois escoria al igual

que todos los que os acompañan,

y, como tal, desapareceréis,

sin dejar ni rastro en la historia.

 

Adiós, para siempre,

asesinos de vidas, ya sin futuro,

centinelas de tinieblas,

criminales de la luz y la felicidad.

 

Pero aún nos queda

un gramo de esperanza.

 

Y a esa, nunca la alcanzará

vuestra dinamita,

ni vuestro odio mortal.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

SOLIDARIOS CON EL DOLOR DE LAS VÍCTIMAS

En la esperanza de un cielo nuevo y una tierra nueva

JUAN IGNACIO VILLAR

ECLESALIA 14/03/04.- DIBUJA UN CORAZÓN

ENCIENDE UNA VELA

HAZ UNA ORACIÓN

DA UN BESO

RIEGA UNA PLANTA

FELICITA LOS LOGROS

DI TE QUIERO

AYUDA A SUBIR

OFRECE UN ABRAZO

GRITA LIBERTAD

PINTA UNA PANCARTA

CANTA ESPERANZA

LEE LA PALABRA

SONRIE AL SOL

DECLAMA POESÍA

SUEÑA DEMOCRACIA

CUENTA CUENTOS

NARRA LA VERDAD

SINCERO

LIMPIA LAS LÁGRIMAS

EXPULSA EL ODIO

CAMINA A SU LADO

REPARTE CONFIANZA

DONA SANGRE

MIRA A LOS OJOS

VIAJA A TU INTERIOR

TRABAJA CON JUSTICIA

VALORA LA AMISTAD

VUELA ALTO

PIENSA EN POSITIVO

FIRMA DIGNIDAD

LUCHA CON TESÓN

HAZ EQUIPO

CONSTRUYE COMUNIDAD

DESBORDA SOLIDARIDAD

VISITA AL DOLORIDO

ROMPE FRONTERAS

EDUCA CON RESPETO

POTENCIA LA LECTURA

SUMA ESFUERZOS

ESTUDIA TERNURA

SIRVE DELICADEZA

CONTAGIA OPTIMISMO

CRITICA LA INDIFERENCIA

ESCUCHA EL LLANTO

SAL A LA CALLE

MANIFIESTATE EN PAZ

 

GRACIAS POR LA VIDA.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

SHALOM

DESDE EL SILENCIO, LA PALABRA MÁS PROFUNDA

Cabe el silencio y cabe la palabra

MIRIAM GÓMEZ

ECLESALIA 14/03/04.- Cabe el silencio porque sólo en él cabe el dolor, porque, al final, es lo que queda, la cercanía de un silencio que estuvo al lado, que dio calor al momento más desgarrado, el más amargo.

El silencio que es capaz de transmitir toda la presencia y albergarla.

Un silencio que no estorba, ni ocupa, sencillamente está, tendido, como una prolongada acogida que acompaña sin apenas hacerse de notar.

Ese silencio que se guarda como un signo indeleble, en el corazón, como una afirmación de los lazos, como una constatación de lo que une y que se verifica como verdad probada cuando más se precisa, porque no cabe más desamparo que el de no tener una comunión capaz de darse en el silencio.

Y también cabe la palabra, porque cuando es noble y verdadera, nace de la misma fuente.

Cabe la palabra para proclamar que los valores más nítidamente humanos no se desmoronan con las bombas, para anunciar la determinada determinación que ante la masacre de toda cordura, responderemos como pueblo que confía en la no violencia para hacer camino en la historia, que declina todo alegato del terror y opta, más denodadamente, por el respeto y la acción eficaz, en lucha a vida, desde la no violencia.

Cabe la palabra, para recordar que no somos los únicos que padecemos estos golpes irracionales y desde ahí, percibirnos más que pueblo, hermanos en la misma barca y sentir lo de los demás como parte de nosotros.

Cabe la palabra para acercar el horizonte del ánimo y la esperanza para aquellos a quienes le lo han despojado de improvisto, para sobrellevar lo que ciertamente fue evitable, pero que es irreversible.

Cabe la palabra también para pedir unidad a nuestros legítimos representantes y que tomen cuenta de sus responsabilidades y nosotros de las nuestras, porque políticos somos todos por ende y el terrorismo no se improvisa, ni surge de la nada, todos estamos implicados sea cual sea nuestra condición y servicio.

Cabe la palabra también para orar, porque la impotencia nos recuerda que somos peregrinos de Absoluto y la muerte nos sacude la ilusión de toda autosuficiencia vana.. El dolor puede revelarnos, indignarnos, pero también puede hermanarnos, aumentar nuestra calidad humana y desperezarnos de la habitual insidia en la que normalmente duramos en vez de vivirnos. Mejor esto que darle el poder de destruirnos.

Más allá de toda fácil simplificación, no dejemos que el eco de la detonación nos ensordezca y aisle, más bien permitamos que su onda expansiva movilice nuestra solidaridad, la permanente y cotidiana, la que de verdad transforma el devenir.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

ANTE LOS BRUTALES ATENTADOS OCURRIDOS HOY EN MADRID

Institut Emmanuel Mounier Catalunya

JUNTA DIRECTIVA DEL IEMC

ECLESALIA 14/03/04.- Ante los brutales atentados ocurridos hoy en Madrid (11/3/2004) el Instituto Emmanuel Mounier Cataluña quiere manifestar públicamente su condena de los mismos, su solidaridad con las víctimas, sus familiares, amigos y conocidos, así como su total abominación de todo nacionalismo.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

ANTE EL ATENTADO TERRORISTA DE MADRID

Declaración de la Asociación De Teólogos Y Teólogas Juan XXIII

ASOCIACIÓN DE TEÓLOGOS Y TEÓLOGAS JUAN XXIII, 11/03/04

MADRID

ECLESALIA 14/03/04.- La Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII deseamos expresar nuestra enérgica y radical condena del atentado terrorista que ha causado centenares de muertos y heridos en el atentado de hoy en Madrid y ha generado un indescriptible clima de dolor y desolación en toda la ciudadanía.

Expresamos nuestra solidaridad con las víctimas del atentado y con sus familias, a quienes acompañamos en el dolor y el sufrimiento.

Expresamos nuestra defensa de la libertad, de la democracia y de la vida, que es el primero de los derechos humanos.

Expresamos nuestra condena de la violencia en todas sus manifestaciones y nos comprometemos a trabajar por la paz a través de la no violencia activa, que es la actitud emanada del evangelio y seguida por los grandes líderes religiosos.

Apoyamos todas las manifestaciones que se lleven a cabo estos días en defensa de la paz y de la democracia, de la libertad y del derecho a la vida y en contra del terrorismo.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

NO A LA GUERRA
Carta al Sr. Aznar a raíz del 11 M

FRANCISCO ASENSI

VALENCIA

ECLESALIA 14/03/04.- Cualquier ser humano se horroriza y condena los salvajes atentados que  sembraron de sufrimiento, dolor y muerte (¡DOLOR INFINITO!) al pueblo de Madrid. Hombres, mujeres y niños inocentes fueron brutalmente destrozados por bombas que pusieron HOMBRES MISERABLES.

¿Quiénes y por qué? Se preguntaron los muertos una milésima antes de morir, sin comprender la tragedia en la que sucumbían...

¿Quiénes y por qué? Es la misma  aterradora pregunta que se formularían también los hombres, las mujeres y los niños inocentes de Irak cuando desde el cielo les llovían las bombas inmisericordes que  nosotros (la civilización occidental, los de la cultura cristiana) les enviábamos.

El terrorismo de Madrid es el mismo terrorismo que sufrió el pueblo de Irak. Usted mismo dice que en el terrorismo no hay matiz ni diferencia...

Señor Presidente, cuando ayer gritaba con rabia e impotencia NO AL TERRORISMO, también estaba gritando contra usted.

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ECLESALIA, 14 de marzo de 2004

COMO SERES HUMANOS Y COMO CRISTIANOS

Comunicado de la corriente somos iglesia

COORDINACIÓN GENERAL DE LA CORRIENTE SOMOS IGLESIA Y COORDINADORA DE SOMOS IGLESIA EN MADRID, 12/03/04

ECLESALIA 14/03/04.- Los coordinadores generales de la Corriente Somos Iglesia y la Coordinadora de Somos Iglesia en Madrid, queremos condenar enérgicamente el atentado terrorista ocurrido ayer en Madrid.

La violencia asesina de los grupos terroristas ha aparecido de nuevo con una tragedia de enorme magnitud y que ha producido un sufrimiento grandísimo a muchísimas personas inocentes que se han visto afectadas directa o indirectamente. Como seres humanos y como cristianos afirmamos una vez más nuestra repulsa ante el recurso a la violencia como medio para defender ideas o presionar en un conflicto.

Expresamos en este comunicado nuestra solidaridad con todas las víctimas y animamos a todos los ciudadanos a acudir a las manifestaciones y concentraciones que se están convocando para rechazar el terrorismo.

No queremos quedarnos en una condena pasiva, nuestra llamada a construir un mundo más justo pasa por ser constructores de paz y fermento para trabajar, venciendo el miedo, cada uno desde sus posicionamientos ideológicos pero con firmeza, a favor de la erradicación definitiva de la violencia.

Pedimos una reflexión sobre lo que no se ha hecho bien últimamente. Pedimos una reflexión sobre la política antiterrorista. Pedimos una reflexión para el futuro. El unilateralismo no puede ser el camino, la vía es el diálogo. La convivencia y la paz precisan caminos compartidos. La solución tenemos que buscarla juntos y no unos contra otros.

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